Factores etiológicos de la disfunción sexual en la mujer menopáusica. – CENTRO PSICOMÉDICO VALFER

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Factores etiológicos de la disfunción sexual en la mujer menopáusica.

Recordemos que el climaterio es una etapa de transición en la vida de la mujer caracterizada por cambios físicos, psicológicos y sociales. De esta forma, la sexualidad se deteriora significativamente, siendo las alteraciones más frecuentes la disminución del deseo sexual, trastornos de la excitación, dispareunia (o coitalgia que es la relación sexual dolorosa) y la incapacidad para alcanzar el orgasmo.

Basándonos en Vallejo Pareja (1999), vamos a realizar una descripción de los factores etiológicos de la disfunción sexual en la mujer menopáusica, y para una mayor claridad expositiva vamos a considerar los posibles factores picológicos y sociales, como también los factores físicos.

En cuanto a los factores físicos, biológicos u orgánicos mencionaremos que estos factores pueden provocar de forma directa o indirecta la disfunción. Así, diremos que la menopausia es un hito biológico que separa la vida de la mujer en dos grandes etapas: la reproductiva y la no reproductiva, debido a que producto de la actividad ovárica se pierde la fertilidad. La transición a la menopausia se conoce como perimenopausia. En estas etapas se producen síntomas climatéricos producidos por la declinación hormonal de los estrógenos (deficiencia en niveles de estrógenos) que afectan a cada mujer de forma distinta. Estos síntomas pueden ser por ejemplo alteraciones vasomotoras (bochornos) o sudoraciones, pero relacionados con las disfunciones sexuales podemos referirnos a que al disminuir el nivel de estrógenos se produce una disminución de la lubricación vaginal y alteraciones en la dinámica del piso pélvico, cambios en la contextura corporal que pueden traducirse en disminución del deseo sexual (también de la autoestima). Se ha demostrado que la falta de estrógenos suele afectar la elasticidad de las paredes de la vagina, llevando a una sequedad que hace que las relaciones sexuales se vuelvan incómodas o dolorosas. Pero también debemos mencionar que en la menopausia se observa una declinación de los andrógenos circulantes en la edad reproductiva tardía, produciéndose en las mujeres variaciones de los niveles de testosterona (hormona del impulso sexual) que producen disminución de la libido (síndrome de insuficiencia androgénica). Durante mucho tiempo se creyó que los andrógenos era sólo patrimonio masculino pero en las mujeres hay determinadas glándulas que también fabrican estas hormonas masculinas. En el climaterio es fundamental que las hormonas estén en equilibrio, tanto los estrógenos y la progesterona como los andrógenos, porque si bien la testosterona no es la hormona principal en la mujer, actuaría también en la esfera sexual, en cambios de estados de ánimo, en la fatiga muscular, etc. Durante la vida fértil de la mujer, los andrógenos son producidos por la glándula suprarrenal y por los ovarios. Al entrar en menopausia, la mayor cantidad de andrógenos es producida fundamentalmente por el ovario; es por eso que no todas las mujeres presentan disminución de andrógenos al entrar en el climaterio y debe ser individualizada aquella mujer que requiere recibir andrógenos. De esta forma podemos mencionar que tanto el descenso de estrógenos como de testosterona (andrógenos) producen disminución de la libido (factores predictores). Se ha observado que la terapia de reemplazo hormonal (TRH), además de prevenir enfermedades cardiovasculares y osteoporosis, disminuyen los síntomas vasomotores y sobretodo, aumenta el deseo sexual, la lubricación vaginal, la satisfacción sexual y la presencia del orgasmo. El descenso de los andrógenos puede también ocasionar irritabilidad, angustia, depresión, insomnio, agotamiento, irritabilidad y falta de concentración, lo que lleva a que se receten por ejemplo sedantes que al ser sustancias que deprimen al SNC, producen efectos de disminución del interés en la respuesta sexual.

En cuanto a los factores psicológicos y sociales, diremos que Hawton (1988) distingue tres tipos de factores: los predisponentes, precipitantes y de mantenimiento. Debemos recordar que las manifestaciones psicológicas de la menopausia pueden ser: nerviosismo, ansiedad, impaciencia, irritabilidad, angustia y soledad. Entre los factores predisponentes podemos mencionar en relación con la menopausia una inadecuada información sexual (mitos sexuales) y expectativas inadecuadas respecto a la sexualidad. Estos mitos pueden ser: 1-el sexo es solamente para los jóvenes, 2-el sexo es para los saludables físicamente y 3-el sexo significa relación sexual.Muchas mujeres entienden que la menopausia puede conllevar una disminución de la libido o falta de apetito sexual; sin embargo, la disminución hormonal no siempre es un factor determinante de estos síntomas, ya que una relación sexual satisfactoria depende también de factores educacionales y sociales. En cuanto a los factores precipitantes, mencionaremos que pueden producirse reacciones a trastornos transitorios a fármacos para el insomnio, para la ansiedad o al propio cansancio; así como falta de adaptación psicológica al cambio biológico en algunas respuestas sexuales, que se producen como consecuencia de la edad (menopausia). También aparición de trastornos comportamentales como la depresión que puede aparecer en la menopausia puede interferir en la actividad sexual. Y como factores de mantenimiento, podemos mencionar una información sexual inadecuada (mitos), tanto general como especifica de la disfunción relacionada con la menopausia. También sentimientos de culpabilidad o responsabilidad en la disfunción y otros trastornos más generales como la depresión o la ansiedad.

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